UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DEL CHOCÓ |
Recursos Didácticos |
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BiografíaTeresa
Martínez de Varela Poetisa,
institutora folclórica, novelista musicóloga, dramaturga, declamadora,
pintora. Esta polifacética dama chocoana, que con su vida plena de
realizaciones ha honrado a su departamento, nació en Quibdó el 1 de
julio de 1913. Hija de Eladio Martínez Vélez y Ana Teresa, contrajo
matrimonio en Quibdó con Pedro Varela Restrepo el 13 de marzo de 1967 y
son sus hijos: Eladio Enrique, Pedro Francisco, Jairo de Fátima (Famoso
director del Grupo Niche”, Maria, Norma Gloria y Martha Lucía. Cursó
sus estudios primarios en el Colegio de la Presentación de Quibdó,
secundarios en el Colegio Pió X en Cartagena y normal en la misma ciudad. En
su primera obra, la novela “Guerra y amor” sobre los acontecimientos
de la Segunda Guerra Mundial, publicada en 1947, muy originalmente como
siempre doña Teresa hizo estampar en la primera pagina “¿Prólogo? mi
libro Guerra y amor no tiene prólogo; el Génesis tampoco lo tuvo”. En
1983 publicó el interesante y bien documentado libro “Mi Cristo
negro” sobre la pena de muerte a Manuel Saturio Valencia, cuyo título
se descompone así: “Mi” porque es su versión algo apasionada sobre
el fusilamiento de Saturio. “Cristo” por como él fue calumniado,
flagelado y sacrificado un viernes; “Negro” porque éste era el color
de la piel de Manuel Saturio. En 1987 aparece la biografía de Diego Luis
Córdoba, y en 1992, con el patrocinio del Grupo Niche, “El Papi Gamín”. Como dramaturga ha escrito el “Nueve de abril”, “Las fuerzas armadas” y “La madre fósil, melodrama presentado en Quibdó. Y como si fuera poco, el tiempo le ha alcanzado para tomar los pinceles y producir al óleo cuadros sobre personajes y paisajes. Pero por encima de su grande y variada obra, está su atrayente personalidad. Teresa Martínez de V. es mujer, dinámica, vital, locuaz, enérgica, emprendedora y hasta quejumbrosa, porque cuando en sus años de madurez veía las gavetas de su escritorio repletas de manuscritos y que nadie le apoyaba para publicarlo, decía que era una mujer incomprendida, tal vez por ser negra, pero que algún día reconferían sus meritos. |