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Biografía
Manuel Saturio Valencia Por José E. Mosquera* A
las cuatro de la tarde del 7 de mayo de 1907,al pie de un frondoso árbol
de Palosanto en el sitio que actualmente ocupa la residencia privada
del Comandante del Departamento de Policía Chocó, al son de trompetas y tambores
fue fusilado por un escuadron militar, el abogado Manuel Saturio Valencia. Acusado del delito de
intento de incendio fue llevado al paredon de fusilamiento,pero lo más
destacado en todo el proceso acusatorio en contra del abogado
Valencia fue la manera como el Juez Penal del Circuito,
Gregorio Ananías Sánchez, recopiló las pruebas para luego
dictar la sentencia de muerte. Lo curioso de este proceso fue que el
Juez Sánchez, un día después de la detención y sin haber
escuchado en indagatoria al acusado, en un extenso reportaje que
escribió en el periódico " Ecos del Chocó" condenó anticipamente
al reo a la pena de capital. El Juez Sánchez en
el extenso reportaje aseguró, "cuando aún resuenan en nuestros
oídos los disparos que intentaron quitar la vida al Presidente,
cuando todavía repercuten en las cuencas de nuestras montañas las
descargas que despedazaron a los forajidos que quisieron con su crimen
hundirnos en la más espantosa de las situaciones políticas, cuando todos
esos recuerdos no se han esfumado y todavía viven en la mente del pueblo
colombiano, a parece de nuevo el monstruo acá en nuestras selvas, y se
yerque altanero y deja oír su carcajada de demonio y su rechinar, de
dientes de fiera famélica pidiendo sangre y destrucción”. “Si porque el
atentado de la madruga del primero de mayo en ésta ciudad, es una de las
más espantosas e infames manifestaciones de la anarquía concebir un
plan, tenerlo en gestación por dos días consecutivos, esperar
tranquilamente que todo el pueblo laborioso se entregue al descanso después
de la brega diaria, aguantar que trascurra las primara horas de la noche,
tomar luego la tea incendiaria preparada de antemano, en caminarse al
centro importante y rico de la ciudad, elegir el edificio de techo de paja
como combustible por sus proximidad a otros de la misma tachadura, poner
fuego en el acto y enseguida huir eso es ser anarquista”. “La tea del
incendiario de una ciudad de madera mide a todos con la misma vara".
"El alma corrompida que la aplica no hace distingo ni de posesiones,
ni de fortuna, ni de edades, ni de sexo, ni de rezas en el cerebro del
chacal del incendiario no caben ni se reproducen ideas de ningún orden
elevado, sólo comprende una sola palabra: destrucción” "Para él el
amor no es nada, la amistad no existe y el cristianismo es una farsa en el
fondo. Se constituye en el vocero y representante de los desgraciados y
considera a la sociedad como un conjunto de seres sin conciencia en que
todos son ladrones que le han quitado hasta la parte del aire y del sol
que le corresponden.” “Pocas horas habrían
bastado para consumar la destrucción de Quibdó, dos o tres millones de
pesos en plata se habrían convertido en cenizas. Y ese miserable es
anarquista pero es anarquista estúpido porque en su pretendida obra no
hace distingos, sus congéneres de otras naciones, luchan por los
infelices…" . "Mientras no se haga luz suficiente en el
atentado y la sanción se haga sentir de modo tal que comprendamos que la
justicia nos protege, que el gobierno vigila por todos y que ante que el
individuo está la comunidad”. “Nosotros no
pedimos el linchamiento porque tenemos nuestras leyes y no queremos que
el pueblo ejerza una justicia que en sus manos se llamaría
venganza. La sociedad no se venga si no que aplica la ley sin
contemplaciones, sin distinciones y de modo completo. Es necesario el
escarmiento de los malvados de cualquier raza o categoría. Nuestro código
penal es severo pero hay que convenir que éste delito no debía ser
materia de la justicia ordinaria”. “A este infeliz, bastante joven
todavía, dotóle Dios de una inteligencia regular y llego hasta ser
dispensador de justicia en esta ciudad por mucho tiempo como Juez
Municipal, pero su celebro no dá vibraciones suficientes para distinguir
cuando se trata de analizar hechos complejos: aficionado a las lecturas de
toda clase, llegó a corromperse intelectualmente hasta el extremo de
aspirar a la celebridad de Nerón”. Al dia siguiente de
la publicación de estas sindicaciones Saturio Valencia fue detenido y en
carcelado, y luego de cinco días de interrogatorios a la tres y
media de la tarde del seis de mayo, mediante veredicto de un Consejo
verbal de Guerra fue condenado a la pena de muerte. En unos de los
apartes la Sentencia condenatoria dice,” Todo el que pudo ponerse
de pié salio preguntando el lugar del siniestro y se le indicaba como
tal, la casa de madera y paja del señor Ruperto Perea, situada en una de
las calles más centrales, comunicadas
con las dos casas pajizas de Erasmo Rengifo y Herlinda B. de Torrijos, y
rodeada de otras casas de madera que forman la calle más populosa de
Quibdó”, los primeros individuos que llegaron pudieron ver que, las
llamas habían prendido en el techo hasta el punto de iluminar el lugar
del amenazante acontecimiento, y sólo debido al arrojo y a la actividad
con que procedieron los primeros concurrentes, puedo evitar que la ciudad
quedara en un momento reducida en un motón de cenizas” “Al amanecer la
guardia que quedo custodiando el lugar y los dueños de la casa
incendiada, encuentran entre
la paja arrancada para impedir la comunicación de fuego, primero una bola
de trapo empapada de petróleo, y luego un cinturón elástico a listas
blancas y negras que tiene cosidos una relojera de cuero y un portamonedas
de los mismo. Por las diligencias practicadas por el Juez del Circuito,
esta comprobado el delito y su autor como puede verse de las declaraciones
de los testigos Jorge T. Lozano, Delio Mejía, Emiliano Mejía y José
Antonio Gómez”. En el proceso
del fusilamiento de Manuel Saturio Valencia sobresalen dos hechos, que
demustran las claras evidencias del complot organizaron,el Intendente
Enrique Palacios Medina, el alcalde Angel María Loazano, el Juez
del Circuito, Rodolfo Castro Torrijos y otras personalidades de la ciudad
para embriagar al abogado Valencia y acomodar las pruebas para
condenarlo. El primero, Ni el Juez ni los otros miembros del Consejo
de Guerra tuvieron en cuenta las pruebas de inocencia presentada por
los abogados defensores,Heliodoro Rodríguez y Manuel Gregorio Salazar. El
segundo, hecho esta relacionado con los nexos de políticos, de negocios y
familiares que tenían los testigos y los responsables de dictar el
veredicto. Y fue por ese mismos
complot entre testigos y autoridades que días después de su muerte se
exclareció que los mismos que testificaron en su contra habían sido
los mismos que lo embriagaron y aprovecharon su estado de alicoramiento
para quitarle sus pertenencias que luego arrojaron en el lugar
del supuesto conato de incendio que ellos mismos provocaron. Los abogados
Rodríguez y Salazar, además de sustentar la defensa para que se
conmutara la pena, por encontrarse el acusado en estado de embriaguez en
el momento de los hechos,antes las evidencias del complot encontra de su
defendido, acudieron al Presidente de la Republica. En efecto, el 6
de mayo enviaron un telegrama al Presidente Rafael Reyes
pidiendo la conmutación de la pena. En el telegrama los juristas le
dijeron al Preseidente,“Defensores de oficio de Manuel Saturio
Valencia, sindicado incendio Quibdó os pedimos respetuosamente conmutación
de la pena capital, como acto de humanidad y justicia”. El siete de
mayo, horas, ante de la ejecución llego el telegrama de respuesta del
Presidente Reyes, en la que señaló,“Asunto
sentencia contra incendiario Quibdó pertenece a
Ministerio de Guerra, al cual he pasado vuestra telegrama”. Telegrama que los
acusadores guardaron pero ¿quiénes fueron los responsables del complot
para guardar el telegrama que trasladaba el proceso al ministerio de
Guerra, y luego fusilar a Manuel Saturio?. Fueron Rodolfo Castro Torrijos,
Ángel María Lozano, los hermanos Delio y Emiliano Mejía, Jorge Lozano,
José Antonio Gómez, Clodomiro Moreno y el Intendente Enrique Palacios
Medina con quien Manuel Saturio tenía contrariedades por la disputa del
amor de Deyanira Castro. La escogencia de
Clodomiro Moreno y el Rodolfo Castro Torrijos como peritos
para que practicaran la inspección ocular de los hechos los mismos
que fueron complices del estado de embriaguez del acusado. Además
Castro Torrijos, era hermano hermano de Deyanira y quien se opuso a
los amores fortuitos que mantenían con Manuel Saturio.Es decir,
que en todo el proceso el
señor Castro actuo como Juez y parte. Carlos A Orrego, en
una crónica que escribió para el periódico "Ecos del Chocó",relató
las últimas horas de vida de Manuel Saturio Valencia, antes de
ser ejecutado, “A las seis del seis de mayo fue sacado de la Cárcel
y estuvo en la capilla hasta el otro día a las
tres y media hora en que se le condujo al sitio donde debía se
pasado pro las armas. Durante el tiempo que estuvo en la Capilla no toco
visitarlo dos veces; la primera el día mismo en que se le había
notificado la sentencia, lo vimos de noche a eso de las siete, no
denunciaba ansiedad o perturbación ninguna". "Estaba casi
oculto en un ángulo de la capilla y parecía abstraído. A su lado había
una mesa pequeña y sobre ellas un paquete de cigarros y un breviario”. “Respetando su
abstracción no quisimos entrar para no interrumpirle, pero él se volvió
el rostro hacia nosotros y nos instó a que lo hiciéramos, y aún brindó
asiento. Hablamos poco o casi nada, y en verdad que el momento no era
propicio para ello. Además que podíamos decirle”. “La segunda vez
que lo visitamos fue a las dos de la tarde, dos horas antes de la señalada
para la ejecución". "Lo vimos turbado y leyendo un breviario y
la contracción nerviosa de su rostro y la abundante transpiración que
observamos sobre su frente, nos probaba que sí tenía, en ese momento al
menos, la proximidad a su fin, aún cuando aparentaba o trataba de
aparentar completa tranquilidad". "Nos brindó un cigarrillo, y
al preguntarle que sí tenía alguna declaración que hacer para recogerla
nosotros y publicarla, todo lo que tengo que decir es esto que escribí”. “A las tres y media
el reo fue conducido por una escolta
hacia la parte note de la población, a un llamo contiguo al cementerio,
en donde se había preparado el cadalso, cuyo sito preciso señalaba un
banco de mambú y una tablilla con el nombre del reo". "El
desfile de la comitiva fue imponente". "Saturio iba a la cabeza,
en medio de la escolta cuyo paso marcaba una caja a la sordina” Hubo lágrimas y
sollozos entre quienes acudieron a ver la última ejecución ordenadas de
dentro de la ley de pena de muerte. No hubo clemencia: a Saturio le
dispararon al corazón por incendiario. Este poeta y músico puso en el
corazón de sus hermanos de raza perseguidos por el complot del
Intendente, el Juez, la familia Castro y sus amigos de la carrera primera.
acabaron con la vida promisoria de un hombre que a los 40 años
se había convertido en una esperanza para los más humildes en una ciudad
donde una minoría controlaba el poder político y económico. Envuelto en una túnica,
descalzo y magullado por los azotes que le dieron durante su reclusión en
la Cárcel. Manuel Saturio camino lento hacia el paredón. Luego un
soldado se acercó, le puso una venda blanca sobre sus ojos y un instante
después sonó la descarga como los truenos de una tormenta. Y con esa
descarga se apago la vida de unos de los primeros intelectuales negros. Pero su proceso de
fusilamiento fue una mezcla de muchos sentimientos encontrados de odios,
de rencores, de pasiones, unidos a los problemas de tipo político,económicos,
sociales y no por razones raciales como historiacamente algunos escritores
chocoanos y el común de los chocoanos han querido difundir, que fue un crímen
con tinte racial. Una evidencia que el
fusilamiento del abogado Valencia no fue por razones raciales esta
demostrado en el testimonio escrito por el periodista Vicente Ferrer, de
las actuaciones de las un grupo de damas de la élite de la ciudad que
intentaron por cuantos medios les fue posible solicitaron la
intervención del Clero para que no se ejecutará la sentencia. Ferrer
sobre este espisodio escribió, de nada valió tampoco el ruego
humanitario de las damas de Quibdó que bribrantes sus corazones de
caridad y de justicia, sin distingo de clases sociales,salieron en su
defensa, pero todo fue inútil. Negros y blancos lo amaron y lo
odiaron,pero sólo las mujeres lo llamaban el adalid del ebano y ellas
fueron las que más rogaron su indulto. Sus defensores fueron
dos abogados “blancos” que alegaron por todo los medios para que en el
Consejo verbal de Guerra se le perdonara la vida y no consiguiendo su
objetivo en Quibdó se dirigieron personalmente al Presidente de la República
y no pudieron evitar el fusilamiento de su defendido.
Un líder político Saturio era un líder
negro, nacido en Quibdó en 1867. Se había formado ayudado varios educadores
y principalmente por la Curia,que lo enviaron a estudiar a
Popayán. Por sus capacidades intelectuales se convirtió en un símbolo
de sus raza en el Chocó. Su madre Transito se casó con Manuel Saturio
Valencia, de quien heredo el nombre, pero éste era un hombre estéril.
Saturio resulto siendo hijo del compadre de la familia, Francisco Blandón,
quien confesó la verdad al Fraile Felipe Abad.
La confesión de su
padre, y la difusión de su paternidad, fue el principio de una
cadena de acontecimientos dolorosos para un hombre que se había
convertido en un abanderado de las luchas de los negros en una ciudad
dominada desde el punto de vista económico y político por una minoría
“blanca”. Bajo la tutela de los
padres Capuchinos, aprendió a leer y a escribir ,y estos lo
integran al coro de la Igleasia Parroquail. A los 15 años era un
aventajado en el dominio del latín, francés y aprendió a tocar el
armonio. Por su talento los Sacerdote lo enviaron a Popayán a
estudiar leyes pero su mayor preocupación fueron las Ciencas Políticas.
El regreso de Saturio Valencia a Quibdó marca para su vida y la del Chocó
una nueva historia. Es nombrado Personero municipal de la ciudad, luego
fue nombrado Juez de Rentas y Ejecuciones Fiscales. Esto marcó su
ingreso a la política partidista como miembro del Partido Conservador. Cuando estallo La
Guerra de los Mil días se alistó en las fuerzas de su partido al lado
del coronel Rafael Conto y Polo,Comandante del Ejército conservador
del Chocó y alcanza el grado de Capitán por su valerosa participación en las batallas de Tutunendó,
el Capotero y Bellavista. Terminada la guerra, Manuel Saturio regresa a Quibdó
y vuelve a ser nombrado Juez de Rentas y Ejecuciones Fiscales para luego
llagar a Juez Penal del Circuito de Quibdó, lo que acentúa las intrigas
de sus opositores. Se vio entonces obligado a dejar el cargo y se convirtió
en abogado de los negros. Comenzó también su vida de músico y poeta,
que combinó con su figura de hombre apuesto y refinado que lo llevó a
declararle su amor a la bella Deyanira Castro, de la familias prestante
de la ciudad. Fue cuando el odio y la venganza de familia Castro
Torrijos se agudizo más contra una persona que no pertenecía a su círculo
social. Luego de varias
noches de romances furtivos. Deyanira quedó en embarazo, del que nació
una niña. La discriminación social le impidió contraer matrimonio con
Deyanira. Buscando consuelo para su desilusión se
refugio en el licor. Buscando mitigar la pena de amor que le
había dejado su fustrada relación con Deyanira se enamoró de Arcadia
Blandón, quien a la postre resulto ser su hermana, luego de que don
Francisco Blandón al ver el romance
le contará que, él es su verdadero padre. Y cuando se entera de
esa realidad se lleno de ira e intento asesinar con un cuchillo
a su madre Transito, pero fue detenido por la muchedumbre alertada.
De allí en adelante fueron días tormentosos y llenos de amargura y
resentimientos. Y
es por esa, mala jugada del destino es que se queda en las tabernas y
cantinas tomando licor para disipar las penas y el dolor. Esa es la
situación que aprovechan sus enemigos lo conducen embriagado a la carrera
primera y arman ellos mismos el conato de incendio y le quitan el cinturón
y la billetera en la madrugada del primero de mayo para montar la coactada
y acusarlo de incendiario, entre ellos Rodolfo Castro y Jorge Tadeo
Lozano , hijo del Alcalde de la ciudad Ángel María Lozano y
con la complicidad del Intendente el General Enrique Palacios Medina,
confabulación que sirvió para acusarlo de pirómano. La patraña ocurrió
en la madrugada del primero de mayo. En esa época, el artículo 29 de la
Constitución Política castagaba con la pena de muerte a los
incendiarios. El 6 de Mayo, un Concejo Verbal de Guerra condenó al
patíbulo.
ÚLTIMAS PALABRAS “Dios –dijo
"Saturio antes de morir- en su inescrutable arcano, ha querido que
hoy siete de mayo de 1907,ocupe yo este lugar, para expiar todas mis
faltas cometidas pero como yo, en el transcurso de mi agitada y turbulenta
vida, procuré sacar un bien del más supremo mal; considero y no
me permito culpar a quienes en cumplimiento de un deber han dictado y
aprobado mi sentencia de muerte; pues yo no dejo de comprender que esto no
es sino un correctivo para que no se trunquen el bienestar, paz y progreso
de esta naciente Intendencia Nacional del Chocó” “Hoy no me toca si
no pagar la deuda que de antaño deben unos cuantos chacales, los cuales,
siendo autores de los mismos delitos que yo cometí, hoy están libres
porque a ellos no se les
aplicó, en su época los correctivos; ellos gozan de consideraciones y
garantía". "Esto a mi no me extraña, pues desde que tuve uso
de razón comprendí que la fatalidad me perseguía y donde quiera que mis
miradas eran dirigidas, chocaban con negros nubarrones instalados en el
horizonte de mi existencia”. “Esta es la ley del
mundo: Todo lo que nace tienen que morir; y a mi por mi mala estrella, me
toca hoy dar cumplimiento a esa inexorable ley, en un patíbulo infame.
Estoy plenamente convencido de la verdad de esta frase “El hombre en pos
de su destino, ciego avanza: Dios quiso ocultarle lo futuro para no
hacerle la vida tan amarga”.Démosle a mi patria, y con especialidad al
Chocó, días prósperos y quiera el cielo que nunca en sus horizontes
asomen nubarrones tempestuosos”. Sus últimas palabras
estuvieron dirigidas a un amigo de infancia “amigo Ceferino .Adiós.
Desde muy pequeño no conocimos; fuimos amigos y además pariente, como tú
lo sabes, éramos casi hermanos y en nuestra niñez jugábamos
juntos…"."Después fuimos hombre y siempre no hemos querido
como tales; a pesar de que nubes tempestuosas han interrumpido nuestras en
algunas veces. Ya no puedo más que decirte adiós para siempre y si algún
día vieres que en mi fosa no hay cruz, hazla poner, que Dios te lo pagará
Adiós”. En unos de los a
partes finales de la Sentencia se afirma, "Hacía 54 años
que en ésta nuestra tierra no se oía la descarga de un tio de fusíl
para castigar un crímen nefando y desentones hasta hopy llega a 20 más o
menos la cifra de los incendios o conatos de incendios en esta tierra. Ya
se hacía necesaria la aplicación de un correctivo....No hay, pues, en la
medida aplicada hoy ni odio antagónico de razas ni relajación del espíritu
cristiano nuestro; quién obró en ésta ocasión fue la Diosa que calza
coturnos, lleva una venda en los ojos, en la distra la espada que castiga,
en la siniestra balanza que pesa nuestro acto.....la Justicia". Pese a que el
Presidente Rafael Reyes envió un mensaje urgente para que fuera el
ministro de Guerra que estudiará el caso, sus enemigos lo guardaron.
Cuando se supo la verdad, Saturio estaba bajo un metro de tierra,
sepultado en el Cementerio y con una cruz de madera con su nombre y fecha.
Fecha del último fusilado en Colombia por orden constitucional. *Periodista y
escritor |