UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA

DEL CHOCÓ

Recursos Didácticos

       



Biografía

Rogerio Velásquez

Nació en Sipí, el 9 de agosto de 1908, hijo de Miguel Asprilla y Aurora Velásquez; casado con doña Belitza Ayala Gómez, fueron sus hijos: Lía, Amparo, Rogerio, Esther, Belitza María, Cristina Isabel Antonio Maria, Luisa Elena, Alma y Manolo.

En Istmina y Condoto hace estudios primarios; va haciéndose conocer entre sus condiscípulos, comerciantes y mineros, por su humorismo, por su manera recursiva, por el brillo de su espíritu y por la singular disposición para devorar libros. Va al Carrasquilla. en Quibdó, rebasado de edad para iniciar estudios secundarios, pero con grandes dosis de ilustración general. Allí empieza a revelar sus dotes de poeta y castizo escritor, unas veces y otras, la de conversador ameno y ágil con adobes anecdóticos. Se traslada después a los claustros de la Normal para Varones de Bogotá. y luego a la de Tunja. Hizo luego estudios de especialización en Etnología en la Universidad del Cauca, donde obtuvo el título de Etnólogo.

Fue maestro en Nóvita, Condoto. Istmina y Quibdó y profesor de planta en el Colegio Carrasquilla, en la especialidad de español y literatura y catedrático en la misma especialidad en la Normal de Señoritas de Istmina y en el Instituto Pedagógico de Quibdó; Magistrado del Contencioso Administrativo; Secretario de Educación del Departamento: investigador del Instituto Colombiano de Antropología y jefe de la sección folclórica del mismo instituto. Fue también profesor de literatura y español en la Normal Superior de Tunja y por último regresó a su tierra como rector del Colegio Carrasquilla.

Fue elegido Representante a la Cámara por su Departamento y a nombre del Partido Conservador. Perteneció a la Asociación de Escritores de Colombia.

Con "CANNA", hizo carrera periodística. Con este seudónimo escribió en el periódico "A.B.C.", de Reinaldo Valencia, varios artículos de crítica social. Como escritor al servicio de la investigación de los complejos históricos y sociales del Chocó, es inigualable, gastó su vida investigando, como poeta cantó " La Muerte de Carlos Quinto", obra que él mismo escenificó como personaje central, en el Teatro Quibdó, y los "Esclavos de Novita", que transcribimos.

Su obra como escritor incomparable se encuentra dispersa en periódicos y revistas como "Mundo al Día" y "Diario Nacional" de Bogotá; "Mármol" y "El Heraldo" de Antioquia, "Ariel" de Tunja, "Tierra Nativa" de Santander y "A.B.C.", de Quibdó. Para Rogerio todo era vivencia. Sabía que el paisaje lo atraía con ansiedad dionisíaca. A veces lo lograba a través del trago metódicamente servido. Sus poemas -canciones solía llamarlos- están ungidos de ese inevitable panteísmo que "unas veces arde como lámparas y espiga en los caminos, y otras, se hinca en la carne de mi raza martirizada".

Trabajador incansable, Rogerio se impuso la tarea de compilar los mejores versos de veinte poetas chocoanos que, con el rubro de Antología del Chocó, no salió de la Imprenta Departamental de Quibdó. Suerte parecida corrió "El Cantar de los Tres Ríos", todo un esfuerzo por sacar a la luz, en su virginal pureza, los dichos y reminiscencias de nuestros campesinos chocoanos.

Además de los trabajos científicos publicados en los boletines bibliográficos de la Biblioteca Luis Angel Arango del Banco de la República de Bogotá, y revistas de fuera del país, Rogerio Velásquez escribió: "Rectificaciones sobre el Descubrimiento del Río San Juan", "Las Memorias del Odio", velado y sutil análisis de la lucha de clases en el Chocó, y de la cual Manuel Saturio Valencia fue la primera víctima. Escribió, así mismo, '~El Chocó en la Independencia de Colombia", cuidadoso estudio sobre las condiciones geográficas, étnicas y económicas del pueblo chocoano, que llevaron a los negros, tras sucesivos alzamientos, a rebelarse contra el sistema esclavista y cuyo aporte fue definitivo en la independencia de nuestra patria. Dejó inéditas:

"Lámparas de la tierra", "Cantares de los tres tíos", "Geografía e Historia del Chocó de acuerdo con la toponimia americana", "Así jugamos los negros", "El diablo a través de la historia" y "Diccionario de Medicina Popular".

La muerte lo sorprendió cuando ejercía el cargo de Rector del Colegio Carrasquilla, el 7 de enero de 1965 a la edad de 58 años.

Una frase muy diciente de Rogerio fue un día que hablaba con unos amigos sobre los problemas del Chocó; dolido de su suerte, miró hacia la cordillera y la mostró diciéndoles: "Miren esa montaña. La ven allá... allá... detrás de esa montaña queda COLOMBIA".

Creemos que la posteridad le otorgará a Rogerio Velásquez, uno de los primeros puestos de chocoano auténtico. Todo se lo dedicó con devoción infinita a la tierra que lo vio nacer: su canto, sus vigilias, sus huesos.

Canción de los Esclavos de Nóvita

  ¿Quién amarró a mi pierna libre

como instrumento de opresión esa cadena que en la noche, sólo mi llanto humedeció?

  ¿Quién vareteó mi espalda de ébano con el camino del dolor? Quien puso grillos en mis manos, mordaza, quién puso a mi voz?

  ¡Civilización!

¡Civilización!

amarga sed de mi suplicio ¿Quién me lo hizo preguntar, quién violentó mi hija morena, quién se hizo rico con mi mal?

  En el Sahara o en el Congo, ¿quién comerció con moneda falsa roja de mi corazón? ¡Civilización!

¡Civilización!

(Tomado del libro "GRANDES DEL CHOCÓ", del Pbro. Efraín Gaitán Orjuela, publicado en 1995)