|
Biografía

Danilson Córdoba
Alto,
morocho y de cabello rizado, muchos aficionados le dicen que tiene la
pinta del fallecido Alveiro Palomo Usuriaga. Él insiste en que la gente
le atribuye parecidos a Fredy Rincón, "por el biotipo".
Danilson
Córdoba, nacido el 6 de septiembre de 1986, señala que es un jugador con
características propias, que trabaja por alcanzar la consagración con el
Medellín.
Desde
cuando llegó a la capital de la montaña, en 2001, contratado por los
dirigentes antioqueños, a los que cautivó con su fútbol en un torneo
infantil con Chocó (nació en Quibdó), se trazó como meta llegar al
profesionalismo. Y tan rápido como sus zancadas, empezó a alternar con
el equipo principal. Con su talento demostró que merecía las
oportunidades que le brinda Pedro Sarmiento. En su palmarés aparecen
varios partidos en el rentado.
Herencia futbolística
Danilson
es otro representante de la raza chocoana. Allí, motivado por su padre
Flavio Armando, entrenador del equipo de la escuela donde estudiaba, mostró
su calidad. "Desde pequeño me gustó este deporte y también recibí
el respaldo de mi mamá (Rosalba Rodríguez)". La herencia futbolística
de la familia también llegó a su hermano Flavio, que milita en Huracán,
de la segunda división uruguaya.
La
posición natural de este muchacho de 1.83 metros de estatura y 83 kilos
de peso, admirador del brasileño Adriano, es de volante mixto. Sin
embargo, Sarmiento también lo ha utilizado en la contención.
Sus
buenas actuaciones con las divisiones menores del DIM llegaron a oídos de
los estrategas nacionales y por eso fue convocado a la Sub-17 y a la
Juvenil que estuvo en Toulon. En la primera no quedó en la nómina
definitiva por una lesión y, en la segunda, por culpa de su corazón.
Según
el médico Jorge Osorio Ciro, "Danilson tiene un corazón raro. Me
explico: cuando está en reposo y le toman un electrocardiograma, el
resultado muestra unas supuestas anomalías que desaparecen cuando el
jugador entra en actividad física. Lo suyo no es una enfermedad
coronaria, tampoco una arritmia que pueda ocasionarle un infarto".
De
hecho, Danilson Córdoba trabaja igual con todo el grupo, sin temores. La
exclusión del grupo que estuvo en Toulon fue porque una vez analizados
los resultados de los exámenes, el médico de la Selección se asustó y
lo devolvió. Y cuando sus colegas del DIM le explicaron el caso ya no había
tiempo de reintegrarlo a la nómina.
El
joven talento chocoano agradeció las enseñanzas de los técnicos Héctor
Parra y Pedro Sarmiento, y el apoyo de Fernando Jiménez, directivo del
DIM. Por ahora forja su camino en el fútbol profesional.
Por
Wilson Díaz Sánchez
Medellín
(Periódico
El Colombiano)
|