UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DEL CHOCÓ |
Recursos Didácticos |
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BiografíaAntero Agualimpia El
mejor clarinetero y compositor chocoano, triunfador en concursos
internacionales, vinculado a la Universidad Nacional. Integrante de la
Banda Presidencial. Adán
Arriaga Andrade, lo invitó a que hiciera demostración de sus habilidades
en presencia del Presidente Alfonso López Pumarejo (1936) quien en esos días
visitaba el Chocó. Entusiasmado el intendente por la magnífica actuación
de condoteño, le obsequió un clarinete moderno que lo acompañaría por
muchos años en sus giras por los ríos de su terruño, en las aulas de la
Universidad Nacional y en los salones y teatros de no pocos escenarios
internacionales. Hacia
1940 se traslada a Bogotá. Allí ingresa a estudiar en el conservatorio
de música, que le concede el titulo de Músico Concertista. Es llamado a
formar parte de la banda presidencial, hasta que un día, desoyendo los
consejos de su compañero de estudios Abraham Rentería, deja el elegante
uniforme, abandona la batuta, se quita el corbatín y se viene de nuevo al
Chocó en busca de las joyas folclóricas que no encuentra en la fría
altiplanicie. Aquí con sus pitidos sonoros, a veces epilépticos de su
clarinete, recorre ríos y va de pueblo en pueblo
enloqueciendo a las parejas con su pasillo "Carmelita" o
"Angelino", compuesto en honor a su padre. Con
"Guachupecito" o "Matica de albahaca", "Si te lo
pido no me lo das", "Muchacha de Guayabal". Por
esta época compuso el pasillo "Correntón", inspirado en una
corriente del río Condoto que pasaba al frente de su casa en la finca La
Esperanza. Con su clarinete imitaba los sonidos del agua, como lo hizo un
famoso músico europeo con los Bosques de Viena. Se
internó durante dos años en la selva de Munguidó, hasta que una tía
suya en 1957, enterada de la vida que llevaba su sobrino, lo sacó a punta
de ruegos. Al puerto "Platanero" llegó sin zapatos, con un
chingo de calzones, con el clarinete partido y con una barba precanosa que
le cubría el rostro. Ahora
sí (1967). con ese acopio de datos y experiencias, de tradiciones,
consejas, dichos y coplas que había recibido de esos viejos negros de
nuestros ríos. regresa a Bogotá. Se vincula activamente al conjunto de
René Orozco, y al conjunto de danzas y cantos folclóricos en la
Universidad Nacional. con los cuales obtiene resonantes triunfos a nivel
nacional e internacional, como en el Primer Festival Latinoamericano de la
Canción Universitaria en Santiago de Chile con "Tío
Guachupecito", en la olimpiada cultural de México en 1968, en el
concurso Polímeros Colombianos de Medellín en 1972, el Festival de
Estudiantes en Mérida, Venezuela 1967, la Feria Internacional de San
Cristóbal, Venezuela. En
ese tiempo compuso canciones famosas como "Recoveco" (pasillo),
"Las tres de la mañana" (porro), "Chachita cachona",
"Alma sanjuanera", etc. Fueron
diez años de intenso y agotador trabajo, de 1967 a 1977. En este año
disminuye su actividad debido a quebrantos de salud, y finalmente fallece
en Bogotá el 16 de diciembre de 1979. (Tomado del libro "GRANDES DEL CHOCÓ", del Pbro. Efraín Gaitán Orjuela, publicado en 1995) |